Wednesday, July 08, 2020

La grandeza de una montaña modesta



En la sierra de Madrid hay una montaña no muy elevada, que se llama la Najarra. Al final de sus laderas, surgen pueblos y urbanizaciones de veraneantes. La recuerdo como la montaña de mi infancia. Esa mole, algo nevada en invierno, orleada de pinares, y reseca en verano, nunca me había dicho demasiado. Con su protección, pasábamos divertidos y larguísimos veranos; y más breves fines de semana a lo largo del curso, sin que repararamos demasiado en su pétrea existencia.

Han pasado los años, y ya no veraneo allí; pero si veo la Najarra desde alguna carretera cercana, la echo de menos con bastante nostalgia. Lo que nunca se me había ocurrido, es darme cuenta de que una de las cosas maravillosas de esa montaña es… que sigue ahí.

En el mundo actual vivimos para hacer cosas y conseguir metas. Todo esto es importante, ilusionante, humano y conveniente. Pero es probable que nos hayamos pasado de velocidad. Tenemos que redescubrir lo que somos. Un sano empeño de superación no consiste solo en hacer cosas nuevas, sino en hacer mejor las de siempre, yendo a la raíz del cambio: el del propio yo. A veces nos aterra la monotonía, la permanencia, y eso puede deberse a que confundimos nuestro yo con nuestros logros. Saberse vivo, querido y valioso, es consecuencia de mirar con agradecimiento nuestro origen y nuestro futuro, en el que mucho nos ha sido y nos será dado. Hace falta tener un amor bueno para saber permanecer comprendiendo, conviviendo, enseñando y aprendiendo.

Claro que hay que tener proyectos innovadores, pero con sentido común. Como esa montaña modesta e inmóvil que, desde su lugar, nos ha visto crecer, hay que aprender a permanecer, a mirar hacia arriba, a sabernos queridos. Así descubriremos la insospechada grandeza de nuestra vida sencilla y, fruto de una transformación personal, enseñaremos a muchos el mejor de los cambios: saber descubrir el inmenso valor que tienen. De ahí surgirán estupendas iniciativas para todos.


José Ignacio Moreno Iturralde


Monday, July 06, 2020

Matrimonio y renovación personal



Tenemos pensamientos buenos y nobles; pero otros no lo son tanto, incluso algunos son tóxicos. Una persona positiva tiene que esforzarse por mejorar sus pensamientos. Lo mismo sucede con los afectos: soñamos con un amor que merezca la pena; y no podemos olvidar que habrá que pasar la pena que hace bueno ese amor. El matrimonio exige de los casados lo mejor de sí mismos: hacer que el cónyuge y los hijos, si se tienen, sean felices. Esto pide mucha renuncia y mucho olvido de sí mismo. El matrimonio cristiano cuenta con la gracia de Dios: una fuente regenerante del amor humano, que pasa por encima de defectos y dificultades. Se llega así a un amor profundo, realista y maduro. Es en esa escuela de virtud y felicidad donde los hijos crecen seguros, con un futuro más abierto a la esperanza.

Es verdad que hay situaciones matrimoniales complejas y difíciles, que requieren una atención particular. Pero otra cosa muy distinta es la banalización del matrimonio hasta convertirlo, solamente, en un pacto transitorio de afectos. Esto conlleva no solo a la disolución del matrimonio, sino a la erosión de la propia identidad. Ser marido, mujer, padre, madre, es algo nuclear y exige de nosotros responsabilidades y promesas, que son las  que nos hacen más humanos. Se ha escrito “te amaré por tu fidelidad y te seré fiel por tu amor”. La fidelidad es el nombre del amor comprometido en el tiempo; la flecha que traza una trayectoria con finalidad, sentido, fruto y referencia. Aunque cueste renovar la mente y el corazón, quienes cuentan con la fuerza de la misericordia de Dios y descansan en ella, tienen una especial ayuda para hacer de la familia el mejor sitio para vivir y para renovarse personalmente.

 

 José Ignacio Moreno Iturralde


Saturday, July 04, 2020

Ser joven y enseñar a serlo


         Ser joven es querer hacer de la vida una cosa grande, aspirar a encontrar la verdad, atreverse a contemplar bellezas más altas. La juventud es un sano inconformismo contra lo falso, lo mediocre, lo cutre y lo chabacano. Sí: La persona joven quiere ser creativa, y que los demás también lo sean. Un chico o una chica sueña con metas profesionales altas, desea ayudar a los más necesitados y tiene esperanza en encontrar un amor verdadero, el que hace ser mejor persona, para toda la vida.

Ser joven es también aprender a conocer las propias limitaciones, fomentando un realismo simpático. La juventud más radiante es la que sabe mirar a los ojos con sinceridad, sabiendo perdonar y pedir perdón cuando hace falta. Además, algo muy propio de la juventud es la generosidad. El joven es aventurero y entiende que una aventura que merezca la pena, requiere sacrificio y pensar en los demás.

Ahora bien: la juventud necesita modelos, especialmente en sus padres y en las personas mayores que están cerca de ellos. Si muchos jóvenes parecen no comportarse como decíamos al principio, es posible que se deba a que les faltan personas que animen con su ejemplo, y no solo con sus palabras.

       Si queremos que no estén embrujados por el móvil, han de ver que sabemos superar el hechizo del aparatejo, dejándolo a un lado cuando no hace ninguna falta; y lo mismo ocurre con la televisión. También habrá que ser prudente y tener la fortaleza de hacerles esperar respecto al uso de   tecnología de la comunicación, cuando la edad o las circunstancias personales así lo requieran.

Socialmente se somete a los jóvenes a una tormenta de mensajes consumistas, sensuales, empobrecedores, abusivos, con muy poco respeto ético o moral. Por una parte, se considera a los jóvenes como una panda de atontados y por otro lado, hipócritamente, se fomente ese atontamiento. Hay que tener la valentía de enseñarles a vestir, y superar un erotismo simplón que se ha impuesto con más fuerza que el repulsivo coronavirus.

La única salida a la riada de la fuerza de la juventud está en conjugar la contención de la exigencia, con la apertura de la entrega. Enseñarles a ser libres y responsables, viendo a sus mayores luchar por vivir en la verdad y en la justicia. Fomentar su gusto por la superación, al comprobar que la gente madura que les rodea es feliz; algo que tiene mucho que ver con olvidarse de uno mismo y darse a los demás.

La vida puede tener episodios muy amargos; pero requiere de gente que no esté amargada. Creer en la vida es una necesidad para el hombre y conlleva creer en la juventud. Hemos de enseñarles a ser jóvenes; siéndolo también nosotros; es decir: renovar la vida, cada día, con el sacrificio cotidiano y la novedad de un amor que ha aprendido a ser joven.



José Ignacio Moreno Iturralde

Saturday, June 06, 2020

El virus dialéctico en la política


Vivimos momentos de búsqueda de negligencias y responsabilidades por los miles de fallecidos, a causa de la pandemia. Entre ellos, causan especial dolor todas las personas mayores que no han sido suficientemente atendidas y acompañadas en sus últimos momentos. Parece que se les hubiera tratado como a ciudadanos de segunda categoría, cuando son las raíces mismas de nuestra sociedad. La aclaración de los hechos y el reconocimiento de los errores cometidos, es una exigencia para poder afrontar el futuro con dignidad. Dentro de las responsabilidades, destacan especialmente la de los gobernantes y políticos. Para descubrirlas hay un obstáculo, que puede dar al traste con la depuración de nuestra memoria próxima y nuestros deseos de regeneración. Pienso que se trata de otro virus, de tipo dialéctico. Existen actitudes políticas para las que lo importante es su proyecto global, imbuido de deseos de justicia e igualdad. De este modo, los errores cometidos, incluso graves, son justificados al entenderlos como momentos evolutivos, tal vez hasta necesarios, en búsqueda de un proceso reformador y de progreso. En esta dialéctica, no hay verdades ni mentiras, sino tensiones y superaciones. O dicho más llanamente: el fin justifica los medios. Considero que esto es letal para una democracia. Al mismo tiempo, quisiera agradecer con admiración la generosidad y valentía de sanitarios, personal de residencias de ancianos, cuerpos de seguridad, muchos políticos, y tantos hombres de bien que han hecho todo lo que han podido para salvar muchas vidas. En nombre de ellos y, sobre todo, de todos los que han fallecido, quisiera pedir que se extirpe el virus de la mentira justificada, para poder esclarecer con justicia, humanidad y perdón, lo que se hizo y lo que se podría haber hecho. Solo así sabremos lo que realmente es una nueva normalidad.


José Ignacio Moreno Iturralde



Saturday, May 23, 2020

El cerebro adolescente (Libro)



Un cerebro en construcción, en búsqueda de su identidad personal, puede ser una idea central del libro de Natalia López Moratalla (catedrática de universidad, experta en las relaciones entre cerebro y mente), titulado “El cerebro adolescente” (Rialp, 2019, 222 páginas).

En la adolescencia, buena parte de la sustancia gris del cerebro pasa progresivamente a ser sustancia blanca. Se trata de una especie de “poda” de factores neurológicos, por la que se van perfilando distintas funciones cerebrales. Es lógico, por tanto, que el adolescente encuentre en su vida cierta confusión, ya que está pasando por una fase en la que tiene que irse aclarando con su cerebro.
Otra de las ideas dominantes de esta obra es la conquista del autodominio. La integración de diversos aspectos personales es un logro crucial. Si bien las motivaciones positivas son muy valiosas, la supresión de la idea de que los actos negativos conllevan responsabilidades, es un engaño para el cerebro. Eliminar toda corrección con consecuencias de la conducta del adolescente es un engaño para él, un engaño personal y neurológico.

El adolescente busca notoriamente su identidad, necesita imperiosamente hacerlo. Por este motivo, un entorno familiar adecuado, con una psicología positiva y amable, es clave en la configuración de su personalidad. La autora explica también las causas cerebrales por las que la mujer madura antes que el hombre. Otra cuestión significativa es la importancia que López Moratalla da, en el conocimiento, al uso de la memoria y a las relaciones personales reales. Pese a la existencia de internet, los contenidos conservados y asimilados personalmente son claves en el conocimiento. También lo son, y de modo importantísimo, las relaciones personales cara a cara.

La sexualidad es una dimensión personal, cerebralmente inscrita en los núcleos hipotalámicos, que establece profundas relaciones personales. Una sexualidad madura y llena de compromiso y significado es el origen de la familia, una dimensión nuclearmente humana. Por el contrario, una conducta que conlleve a relaciones sexuales descomprometidas y precoces produce una problematización y lesión en las estructuras neurológicas, que soportan la identidad personal. El adolescente tiene que aprender a integrar su sexualidad en su personalidad.

Son interesantes las diferenciaciones que la autora establece entre lo cerebral y lo mental. Este último aspecto es inmaterial, pese a estar muy relacionado con las funciones fisiológicas del hipocampo. Lo mental dota de significado a muchos de los datos contenidos en el cerebro.
El “cableado” neuronal, que se va configurando en el cerebro, es diferente para el hombre y para la mujer. La mujer interpreta y responde las situaciones que le toca vivir con una mayor complementariedad entre los dos hemisferios cerebrales. Lo empático y emocional está, en la mujer, más relacionado con lo analítico que en el hombre. La diferencia y complementariedad entre mujer y hombre tienen una expresión cerebral notoria y evidente.

Las adicciones son objeto de un capítulo en el que se explica cómo estas conductas suponen un engaño para el cerebro, aportándole fraudulentamente unas dosis de dopamina,  neurotransmisor asociado con la satisfacción, que no se corresponden con la realidad. Se hablan tanto adicciones materiales como conductuales, por ejemplo: la excesiva dependencia a los video juegos.
Una nueva idea sería la de destacar la íntima conexión entre lo emocional y lo cognitivo. La relación entre ambos factores está profundamente ligada y es, por tanto, complementaria. La adolescencia, para la autora, no es un problema sino una magnífica oportunidad para desarrollar el propio proyecto personal.

José Ignacio Moreno Iturralde


Tuesday, May 19, 2020

La clave del mundo (libro)


Quería presentaros este nuevo ensayo filosófico. La dotación de sentido desde fuera de uno mismo, la apertura a la realidad, el enriquecimiento de las relaciones personales, así como el carácter simbólico y misterioso de la realidad, se abren hacia algo grandioso que realmente es la clave del mundo.

Tuesday, April 28, 2020

La loca aventura de la filosofía: novela juvenil


Arturo, un joven estudiante de Bachillerato, va con unos amigos a las fiestas de su pueblo. De repente, su pasión por los pájaros hace que se desvíe del camino y persiga a un verderón. Al poco tiempo se encontrará inmerso en un mundo nuevo, asombroso, en el que vivirá una insólita aventura. Lugares nunca vistos y personajes singulares ofrecerán al muchacho asombrosas ideas filosóficas, en medio de situaciones llenas de fantasía y de peligros. Aquella original vivencia dejará una profunda huella en su vida, que influirá en su familia y en sus amigos.

Wednesday, April 15, 2020

Compasión por los más necesitados


Vivimos días difíciles donde nos apenan los fallecimientos de tantas personas mayores, que no han podido tener el consuelo de la cercanía de sus familiares. Nos ha inquietado la práctica, llevada a cabo en algunos centros médicos, de segregar a los enfermos más ancianos de las UCIS, en caso de falta de recursos ante el tsunami de la pandemia. Estas acciones se pueden comprender, aunque resulten difíciles de aceptar y, quizás, de justificar. Me pregunto si esta vergüenza y este dolor surgirían en una sociedad donde estuviera consolidada la eutanasia. Me lo pregunto y me respondo: seguramente no, nuestra compasión por la vida anciana indefensa estaría mucho más “inmunizada”.

Existe otro tipo de vidas humanas a las que desde hace años se les ha segregado el mismo derecho a vivir. Más de dos millones de nonatos que han sido eliminados a través del aborto voluntario legal en España. Solo recordarlo resulta de mal gusto y, al hacerlo, a uno pueden tildarlo tragicómicamente de intolerante.

La marginación por la vida humana más necesitada, cuando es posible cuidarla, responde a un utilitarismo sin compasión. Se trata de una mentalidad semejante a la del capitalismo duro, que ve cuentas de resultados mucho antes que puestos de trabajo personales. Otra de sus variantes es la visión de la naturaleza como algo puramente consumible y degradable.

Resulta paradójico que algunas políticas de izquierdas coincidan con otras neoliberales en un doloroso punto de encuentro: enaltecer el interés personal –denominado solemnemente como autonomía- por encima de la defensa de los más desfavorecidos y marginados.

El cuidado de toda vida humana, especialmente la más dependiente, es la clave de bóveda para una sociedad verdaderamente justa y solidaria, donde el derecho a vivir sea una evidente manifestación de igualdad. Solo así podremos edificar un mundo donde estemos orgullosos de vivir.


José Ignacio Moreno Iturralde

Tuesday, March 31, 2020

Dependencia: la dura enseñanza de la pandemia



Nos gusta el éxito personal, la realización propia, el triunfo, el hacer lo que a cada uno le guste. La noción de autonomía, que significa ponerse uno a sí mismo sus normas de vida, se valora mucho en nuestro mundo. Todas estas aspiraciones son humanas y legítimas siempre que no rompan otra realidad, profundamente enraizada en nuestro modo de ser: la dependencia. Dependemos de nuestros padres, de nuestros hijos, de nuestros compañeros de trabajo, y de tantos agentes sociales. La actual pandemia lo está poniendo de manifiesto de un modo muy duro. El número de fallecidos e infectados, las repercusiones económicas en el sueldo de los ciudadanos y en las arcas del estado, entre otras consecuencias, son un huracán que está tirando por los suelos metas e ilusiones.

Sin embargo, quizás toda esta dificultad esconda algo que hay que volver a aprender: somos seres dependientes y nos necesitamos unos a otros, especialmente en la familia. Esos nudos interpersonales tejen el vestido de nuestras biografías, que pueden estar desgarradas por los tirones de una abusiva autonomía. La enfermedad nos está enseñando que la alegría más profunda radica en servir a los demás, en ayudarles. Una de las manifestaciones más claras de la dependencia está en la atención y cuidado de nuestros mayores. Dada la emergencia y el actual colapso sanitario, donde muchos profesionales se están comportando heroicamente, es comprensible que existan unas prioridades a la hora de atender a los enfermos. Pero otra cosa muy distinta es negar de entrada y sin una grave razón, aunque la situación sea compleja, la atención médica a los ancianos más vulnerables. Esto sería volver a caer en el viejo e infame error de considerar que "es necesario que muera un hombre por el pueblo". Los más necesitados, en la medida de lo posible, han de ser los más cuidados. Ya que la epidemia azota nuestra autonomía, no olvidemos revitalizar los lazos de la atención a los más dependientes.



José Ignacio Moreno Iturralde

Wednesday, March 25, 2020

Agradecimiento a nuestros mayores fallecidos



Con motivo de la actual epidemia, están falleciendo un elevado número de personas mayores. Quisiera agradecerles de corazón su ejemplo de vida, su sencillez, su esfuerzo. Ellos nos sacaron adelante y pensaron más en nosotros que en sí mismos. Puede haber excepciones, pero pienso que la generación que nos está dejando ha tenido un cimiento fuerte sobre el que apoyarse: la familia. Con su fidelidad matrimonial y su trabajo cotidiano han sabido asimilar innumerables sinsabores, sin aspavientos, de modo realista. Por esto, su compañía nos producía tanta alegría y bienestar. Curtidos en guerras y hambres, nos han dado ejemplo de cómo disfrutar de las cosas sencillas de la existencia, con gratitud. Su madurez, su fe cristiana en muchos casos, su bendita pesadez y su profundo cariño humano nos dejan unas referencias que son toda una guía para la vida. Confinados durante unas semanas, pero protagonistas de un futuro abierto, redescubramos ahora en nuestras casas los motivos profundos y positivos, por los que merece la pena vivir. Pienso que puede ser un precioso homenaje a nuestros queridísimos mayores.


José Ignacio Moreno Iturralde

Friday, March 20, 2020

El virus peligroso y su paradójica enseñanza



        Un enemigo, casi tan insólito como un ejército de alienígenas, ha cambiado drásticamente nuestro modo de vivir. Un virus peligroso ha frenado nuestra vida de un modo nunca visto. Los medios de comunicación   hablan incesantemente de los fallecidos y de los infectados, de las repercusiones bruscas en la economía; así como del origen incierto de toda esta incertidumbre. El teletrabajo se ha disparado como un una necesidad, y estamos aprendiendo muchas cosas útiles. Sin embargo, espero que no caigamos en un activismo tecnológico; porque podríamos eludir la búsqueda del sentido de todo lo que pasa. 

La vírica bofetada nos ha sentado en el suelo; pero no en un suelo cualquiera, sino en el de nuestro hogar. Una vez más, se comprueba que la familia es el decisivo baluarte contra los peores males. La familia es la primera educadora, la primordial sanitaria, el salvavidas contra el paro y un gran   remedio contra el virus. No lo es porque las relaciones familiares sean idílicas y aterciopeladas; sino precisamente porque la familia exige lo más fuerte, significativo y humano de nosotros mismos: dar la propia vida por los seres que más queremos. Esta donación personal genera un sistema inmune vigoroso, blanco y optimista, que sabe poner al mal tiempo buena cara.

La pandemia actual está siendo heroicamente combatida desde muchos frentes; pero el más decisivo es el familiar. Esta dolorosa infección   puede ayudarnos a volver a descubrir una gran medicina para la persona: cuidar a los hijos, renovar el amor al cónyuge, no abandonar a los abuelos. Soy consciente del actual y elevado número de rupturas familiares; pero no podemos olvidar que el ser humano es profundamente familiar. El coronavirus va a ser derrotado, pero además puede inmunizarnos de una enfermedad mucho peor: olvidar que en cualquier tiempo -y este es muy propicio- se puede descubrir o revitalizar, con profunda alegría y ayuda de Dios, la providencial y libre vocación personal.


José Ignacio Moreno Iturralde

Wednesday, March 04, 2020

Manual Filosofía 1º Bachillerato "Un futuro con esperanza" (nueva edición más económica)




Quería presentaros la nueva edición, más económica, de mi manual de Filosofía de 1º de Bachillerato “Un futuro con esperanza”. Por si veis de interés darlo a conocer. Muchas gracias por vuestra atención.




José Ignacio Moreno Iturralde

Saturday, February 29, 2020

El tren de la victoria



La estación parecía un hervidero de gente. Arturo estaba con unos amigos, tomándose unos refrescos. -¿Quiénes son esos que bajan de ese vagón? -preguntó.

-Esos son los del tren de la victoria –contestó su amigo Jimy. Realmente aquellos tipos hacían honor al nombre de aquel tren: se trataba de gente joven y mayor, altos y bajos, ricos y pobres; todos ellos con una mirada alegre y esperanzada. Aquél tren prometía una aventura maravillosa, pero sin retorno. A diferencia de otros viajes, en aquella locomotora uno empeñaba la propia vida.

Arturo iba con frecuencia a la estación, hasta que llegó a contactar con viajantes del victoriosos tren. Sus testimonios eran rotundos y atractivos. Sin embargo, también era muy interesante hacer excursiones menos arriesgadas, cerca de una saludable zona de confort.

Un día Arturo no pudo más y volvió a ir a la estación. Pasaba un tren de la victoria… ¿Y si fuera el último? ¿Y si no hubiera una nueva oportunidad? Nuestro aventurero compró su billete, y subió entre el aplauso y la alegría de sus compañeros de viaje. Qué maravillosas jornadas fueron las siguientes a haber tomado tan valiente decisión. Los paisajes se veían con luz, velocidad y entusiasmo. Cuando había alguna parada, se aprovechaba para animar a otras personas a subirse a este prodigioso viaje. Había grandes ilusiones, grandes esperanzas… Pero un día ocurrió algo diferente: el vagón en el que iba Arturo avanzaba a gran velocidad, hubo un imprevisto en la vía y se produjo un descarrilamiento. Siguieron meses de dolores, mareos, rehabilitación; todo era muy distinto. Pero aquél vagón, con Arturo dentro de él, continuó formando parte del tren de la victoria. El ritmo era más lento, los paisajes más modestos y los días reciamente cotidianos. Transcurrieron meses y años, quizás con menos sentimiento, pero con la satisfacción de seguir en aquel tren, cuyo viaje era más imprevisible y maravilloso de lo que uno se hubiera figurado.

Poco a poco Arturo, junto con sus acompañantes, se percataron de que aquél tren no era más que un medio para descubrir el personal viaje interior; el de la propia vida. El tren les había enseñado que la victoria no era un logro del coraje y de la osadía, sino un gran don: darse cuenta de que la vida es un viaje hacia la victoria. Una victoria que ha de ser compartida con muchos otros, en la que hay que dejar  cachivaches viejos y lógicas caducas, para poder experimentar la auténtica alegría de vivir. Un viaje en el que la Victoria misma nos acompaña, con frecuencia bajo un aspecto modesto y sencillo, que hay que saber descubrir.


José Ignacio Moreno Iturralde




Sunday, February 16, 2020

Carlo Acutis: un quinceañero, experto en informática, fue declarado Venerable por el Papa


Carlo Acutis, un quinceañero experto en informática y apóstol de la Eucaristía en internet, fue declarado Venerable por el Papa Francisco el 5 de julio de 2018.



Web sobre Carlo: http://www.carloacutis.com/

Wednesday, February 12, 2020

La ley de la eutanasia: un ataque a la voluntad y libertad personales



   La nueva ley de eutanasia, que se quiere aprobar en España, pretende fomentar la autonomía personal de la conciencia de cada enfermo grave que quiera poner fin a una vida de sufrimiento. Este pretendido nuevo derecho, se quiere basar en la voluntad libre de las personas. Sin embargo, esta fundamentación es paradójicamente un ataque frontal a la autonomía y libertad de muchas otras personas. A los que consideramos esta ley como una norma gravemente negativa se nos obliga a acatarla, atropellando nuestra propia conciencia. Los que hemos visto morir a nuestros seres más queridos, cuidándolos hasta su muerte natural; los que creemos en la incondicionalidad de la medicina respeto a la defensa de la vida humana, tenemos ahora que negar nuestra propia conciencia para aceptar lo que consideramos un error: que el Estado, en determinados casos, pueda eliminar a seres humanos necesitados. Con la eutanasia el anciano ya no tiene porqué ser considerado el pobrecillo que hay que cuidar siempre, sino que puede pasar a ser el viejo que tiene ahora a su disposición una salida fácil para él y para los demás. Con esta “buena muerte” se han cometido graves irregularidades probadas en países donde se practica de modo habitual, como Holanda. Históricamente, en la Alemania nazi de 1941, Joseph Goebbels, ministro de propaganda, promovió la película “Yo acuso” para fomentar una eutanasia presentada como compasión con los enfermos graves. Una eutanasia que terminó por las bárbaras prácticas que conocemos. También ahora se nos acusa de intolerantes a los que consideramos que la vida humana es sagrada y hay que cuidarla sin condiciones. Si una ley tiene como único fundamento la voluntad de algunas personas, no puede pretender intolerantemente que muchas otras la obedezcan estando libre y voluntariamente en contra.



José Ignacio Moreno Iturralde


Sunday, February 09, 2020

Pequeñez del universo, grandeza de la persona



Al estudiar la edad del universo, o al contemplar su inmensidad, uno puede sentirse muy pequeño. Sin embargo, lo que más valoramos del mundo es a las personas que queremos. Una vida sin seres queridos sería inhumana, no merecería la pena. Nuestros familiares o amigos nos importan mucho más que las galaxias.

El cristianismo cree en la existencia de un ser personal creador, del que todos dependemos. Chesterton lo expresa diciendo que el mundo es como una novela donde los personajes pueden encontrarse con su autor. Es bueno que miremos al cielo, pero lo más decisivo es que el Cielo nos mira a nosotros. El universo tiene un designio personal. Por esto, el cristianismo es tan humano: nos dice que cada persona cuenta, mucho más que todas las estrellas.



José Ignacio Moreno Iturralde

Monday, January 20, 2020

Un niño va a nacer




Un niño va a nacer,
y ha pillado de improviso,
se queda pequeño el piso,
corta es la cuenta corriente,
no sé que dirá la gente…

Mareos, médicos, apuros,
van a venir días duros;
pero una ilusión pura
ve en el niño una aventura.

Viene, ya está aquí, un soñador de mundos,
un astronauta, un torero,
una canción hecha vida preciosa al son de la trompeta.
¡Que aplauda el universo entero!
Que el ánimo grande vuele su cometa,
que amor y valentía,
repiquen su victoria, cada día.

Una nueva sonrisa, como un absoluto de inocencia,
una vida nueva que nos trae tanta decencia.
Tiene un rostro y un nombre,
ya llena el ambiente con simpatía.
Un niño va a nacer,
y es un cometa de alegría.




José Ignacio Moreno Iturralde



Saturday, January 11, 2020

Cuidar la vida humana hasta su fin natural


Ante la posible legislación del nuevo gobierno español respecto al final de la vida, quisiera hacer una breve consideración. Es claro que eliminar el dolor de un enfermo, todo lo posible, es algo muy bueno. Sin embargo, otra cosa distinta es la práctica de la eutanasia; es decir: la eliminación de esa vida humana. La compasión ante el sufrimiento no puede saltarse los límites de las atribuciones de todo hombre y de todo estado. Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente, sean cuales fueren sus circunstancias. Una autonomía personal -incluso la del propio interesado- y estatal, que se arrogara este derecho, estaría en condiciones de recalificar múltiples circunstancias como propicias para la eutanasia. En regímenes políticos pasados y actuales, donde se practicó y practica la eutanasia, son muchos los testimonios de inducciones a la muerte sin consentimiento de los afectados.

Cuidar a una persona hasta su final natural puede ser algo duro y penoso; pero después de su muerte queda la satisfacción de haber cumplido con el deber de velar por el enfermo hasta el final. Nos ponemos entonces en nuestro sitio, siendo cuidadores de la vida, y damos un magnífico ejemplo de sociabilidad. Nuestros enfermos y mayores cuentan, y mucho, en una sociedad verdaderamente humana y solidaria.



José Ignacio Moreno Iturralde


Tuesday, December 31, 2019

Los Reyes y los padres



Hay quien dice que los Reyes Magos son los padres. Es una afirmación comprometida, porque la noche de Reyes es una de las cosas más ilusionantes de la infancia. Sin embargo, sospecho que mucha gente no se ha enterado todavía de que los padres son los Reyes. Ser madre y ser padre supone una realeza, tanto más grande cuánto que está al servicio de lo que más se quiere: los propios hijos. El cristianismo, a través de esta fiesta, refuerza el valor de la familia y su profundo significado humano. Los Reyes Magos, al mismo tiempo que enaltecen a los padres, muestran que la categoría humana más entrañable está en el cuidado y el compromiso, especialmente con quienes más lo necesitan.



José Ignacio Moreno Iturralde

Saturday, December 28, 2019

La paradoja de la Navidad




Cuando uno se va haciendo mayor, se da más cuenta de lo rápido que pasa una vida. También es frecuente observar como hay bastante gente buena, a la que no le sonríe la fortuna. Incluso resulta hiriente comprobar la cantidad de personas que sufren serios males, sin tener culpa alguna. La tentación del sin sentido permanece agazapada y, a veces, intenta saltar sobre nuestra conciencia. Pero todo esto puede obedecer a un error de apreciación.

La Navidad muestra que muchas cosas no son como parecen, que la vida “está al revés”: todo un Dios que se manifiesta en un recién nacido, una maternidad que se produce en una Virgen, unos sabios y ricos que hacen un largo viaje para postrarse de rodillas ante una familia humilde.

El núcleo del cristianismo no tiene nada que ver con lo absurdo, sino con una paradoja llena de significado: esta vida no es la definitiva. Se trata de una lógica que no es exclusivamente religiosa, sino también profundamente humana. Cada ser humano, especialmente el niño indefenso -incluido el que vive confiado en el seno materno- tiene una inmensa dignidad. Los dolores y las contradicciones, “dados la vuelta”, son fuente de sabiduría. Además, así se valoran mejor las frecuentes cosas gratas y estupendas que suceden en la vida, y uno se esfuerza con esperanza por mejorar el mundo todo lo que sea posible. Y si llega alguna noche oscura, es la ocasión de estar serenos y atentos para ver una estrella que luce con sentido y alegría.



José Ignacio Moreno Iturralde


Tuesday, December 24, 2019

Libertad, deber y alegría




La libertad y el deber son complementarios. La libertad hace que el deber sea humano, y el deber hace que la libertad llegue a buen puerto. El ejercicio de las virtudes, en función del deber, nos desarrolla como personas. Por su parte, la bondad moral se nos presenta a la conciencia como garantía de la exigencia del deber. Se trata de una bondad moral con validez universal, aunque se acomode en parte a circunstancias personales.

El origen de un imperativo moral dado a una persona ha de proceder de otra persona; pero el orden moral tiene que provenir de una persona absoluta quien, por medio de la bondad moral, nos ofrece los mandatos morales[1], como caminos verdaderos de realización con su lógica dosis de esfuerzo.

Nuestra época valora mucho el sentimiento, que sin duda es importante. Sin embargo, el sentimiento por sí mismo no genera conocimiento. Una ética puramente sentimental va dando bandazos y tiene un corto alcance. Por otra parte, si el origen del deber se desvincula de Dios y se vuelve autorreferencial, cada vez más subjetivo, es lógico que se acabe preso de deberes que, por no estar afiliados a la realidad, nos hacen ser menos libres y nos angustian. Recuperar el auténtico origen del deber potencia la libertad y el desarrollo de la personalidad.

“Dios requiere efectivamente al ser humano porque realmente le quiere, y los mandatos morales son todos ellos manifestaciones de ese exigente amor”[2]. El hecho histórico de la noche de Belén nos muestra la asombrosa paradoja de que el origen del orden moral es alguien entrañable y cercano: un niño recién nacido, dependiente completamente de nosotros. Por este motivo, en el cristianismo, la libertad y el deber se transforman en un prodigioso designio de alegría, mucho más fuerte que todos los problemas del mundo.


José Ignacio Moreno Iturralde



[1] Cfr. La libre afirmación de nuestro ser. Millán Puelles, A. Rialp, 1994, p. 404
[2] Idem, p. 421.

Sunday, November 17, 2019

El significado esponsal del cuerpo


“En el ethos[1] de la redención, la unión con el valor, mediante un acto de dominio, se restablece con una fuerza y una firmeza aún más profunda. En este caso, se trata del significado esponsal del cuerpo, del valor de un signo transparente, por el cual, el Creador -junto a la perenne atracción mutua del varón y la mujer a través de su masculinidad y feminidad- ha escrito en el corazón de ambos el don de la comunión, es decir, la misteriosa realidad de su imagen y semejanza. Este es el valor custodiado por el acto de dominio de sí y por la templanza, a la que ya alude Cristo en el Sermón de la montaña (Mateo 5, 27-28)”[2].



[1] Significa costumbre, carácter,
[2] La redención del corazón. Juan Pablo II, pp 174. Palabra, Madrid 1996.

Saturday, November 16, 2019

La grandeza posible de la dignidad humana



El corazón es el núcleo del que surgen las intenciones más profundas del ser humano. La mirada interior de cada persona respecto a la realidad, y muy especialmente respecto a sus semejantes, puede ser de respeto y servicio, o de dominio y egoísmo.

La mirada de respeto tiende a admirar y agradecer la realidad. En las demás personas se ven familiares, amigos, conciudadanos; aunque haya que superar inconvenientes en la convivencia.

La mirada de dominio, por el contrario, ve el mundo como un producto del que  apropiarse. La relación con los demás se vuelve interesada, también en el intercambio de ideas y de afectos. La voluntad de poder, o mirada de dominio, ha llevado a numerosas formas de explotación de unos seres humanos sobre otros, generando tremendas injusticias a lo largo de la historia. Por otra parte, este mismo deseo de dominar, referido a la tierra, está llevando a preocupantes problemas medioambientales. Sin embargo, la sociedad actual parece no divisar este egoísmo apropiativo en las relaciones afectivas interpersonales.

Cuando una persona es vista por otra como un instrumento de satisfacción afectiva y sexual, se produce una relación cosificadora, despersonalizadora. Tal relación termina por generar ruptura y rechazo. La afectividad entendida como ejercicio de espontaneidad y privada de su conexión con la íntegra dignidad de la persona, provoca un grave deterioro humano. Por ejemplo: la ruptura voluntaria de los exigentes lazos familiares hace más volubles y vulnerables a hombres y mujeres.

Frente a lo anterior, la visión de respeto y servicio supera el yo, abriéndolo a la medida de la realidad. Los seres del mundo, muy especialmente nuestros semejantes, son respetados instaurando una ética del cuidado. Las relaciones de amor interpersonal surgen a partir de este respeto a nuestra naturaleza. La conyugalidad de varón y mujer es vista entonces como una comunidad de personas mutuamente entregadas, y abiertas al posible surgimiento de la alegría de los hijos.

La visión cristiana añade a la identidad de la persona, incluida su cuerpo, la condición de imagen y semejanza de Dios. La redención supone la ayuda divina para pasar de un estado de deterioro y concupiscencia, a otro de servicio y de amor. Por este motivo “el corazón se ha convertido en el campo de batalla entre el amor y la concupiscencia”[1].

Pese a todos nuestros errores y fragilidades, la persona humana está llamada al respeto a la tierra que nos sustenta y, sobre todo, a la dignidad de los demás; es decir: al establecimiento efectivo de relaciones de justicia, de amistad y cordialidad; tanto en el plano social como, con mayor motivo, en el familiar.

El cristianismo no es algo extraño a nuestra naturaleza, sino Alguien profundamente acorde con el espíritu humano, que ayuda a cada persona a llevar libremente a cabo las exigencias de su dignidad.

                                                                                            

José Ignacio Moreno Iturralde



[1] La redención del corazón. Juan Pablo II, pp72-73. Palabra, Madrid 1996.


Sunday, November 10, 2019

Lo erótico y lo ético



“En lo erótico es necesario vislumbrar el significado esponsal del cuerpo y la auténtica dignidad del don. Esto es tarea del espíritu humano, tarea de naturaleza ética. Si no se asume esta tarea, la misma atracción de los sentidos y la pasión del cuerpo pueden quedarse en mera concupiscencia carente de valor y dignidad éticos, y el hombre, varón y mujer, no experimentará aquella plenitud del eros que significa el impulso del espíritu humano hacia lo que es verdadero, bueno y bello, gracias a lo cual, también lo erótico se convierte en verdadero, bueno y bello. Es indispensable, pues, que el ethos (la ética) venga a ser la forma constitutiva del eros” (Juan Pablo II, La Redención del corazón, p 165. Palabra, 1996).

Sunday, October 20, 2019

Fidelidad matrimonial y educación



Los profesores somos conscientes de la importancia de la unidad familiar sobre cada uno de nuestros alumnos. El cariño de una familia es de un valor insustituible para los hijos y las hijas. Toda la educación académica descansa sobre la educación afectiva, cuya protagonista principal es la familia.

Los hijos son un gran motivo para la fidelidad matrimonial; pero el amor conyugal se ve sometido, en ocasiones, a pruebas y arideces. Sin embargo, la renovación cotidiana del sí al amor conyugal genera personalidades maduras y familias felices. Es verdad que pueden darse situaciones difíciles y, tal vez, insostenibles, pero lo más habitual será educar el corazón en cosas pequeñas de cada día: saber ceder, pedir perdón, pensar en los demás…

El corazón puede ser algunas temporadas el loco de la casa. En ocasiones anhela aventuras y caminos inexplorados que, de seguirse, podrían conducir a barrancos de fracaso. La vida cristiana refuerza y renueva la vida familiar, repleta de alegrías y de sacrificios. El trato con Dios nos ayuda a descubrir que el problema de lo que nos ocurre, muchas veces no está fuera sino dentro de nosotros mismos.

Pienso que una ruptura familiar no debe asociarse con un fracaso definitivo, porque hay renglones torcidos que pueden llegar a componer una sabia escritura. Pero lo que nuestra sociedad no puede olvidar, es que la fidelidad conyugal ayuda poderosamente a la felicidad de los hijos y al revés: la felicidad de los hijos refuerza la unidad de los esposos y su felicidad personal.


José Ignacio Moreno Iturralde

Saturday, October 05, 2019

La familia, cuna de igualdad y de justicia



Las diferencias entre marido y mujer, entre hermano y hermana, o entre suegra y nuera, son marcadas como cordilleras. Todos estos contrastes tienen como telón de fondo la fidelidad matrimonial, algo que requiere de mucho amor y de mucho esfuerzo -quizás sean lo mismo-. Simultáneamente esta institución, donde la donación mutua fortalece la personal identidad, es cuna de humanidad, de igualdad y de justicia. De igualdad porque en la familia se quiere a cada uno por sí mismo: todos son valorados con idéntica dignidad. De justicia porque la familia es la empresa más solidaria y menos individualista que existe. De humanidad porque el ser humano es nuclearmente familiar.

Puede que existan actualmente muchas crisis y muchas rupturas, pero esto no anula la dimensión familiar de los hombres. Los árboles pueden torcerse, pero también tienen la capacidad de enderezarse y de resurgir hacia lo alto. La familia es la garantía de que la igualdad y la justicia se basan en el amor personal.


José Ignacio Moreno Iturralde

Thursday, October 03, 2019

Nuevo libro Filosofía 4º ESO: "Tener referencias"



Es un manual para la asignatura de Filosofía de 4º de la ESO, según los temas propuestos actualmente por el BOE para esta asignatura. Se centra en  los aspectos más significativos del temario, que pueden interesar más a los alumnos y alumnas de esta edad, evitando cuestiones demasiado especializadas. Se añade un capítulo sobre virtudes humanas, con textos actuales, proverbios, enlaces a vídeos y actividades. El libro pretende también ofrecer referencias positivas para tener un mayor acierto en la conducta.

Tuesday, September 24, 2019

El ejemplo del profesor


"Se educa por lo que se es más que por lo que se dice, así como se enseña lo que se es más que lo que se sabe. El poder del educador y del profesor depende menos de sus palabras, que de la presencia total y silenciosa, que los alumnos disciernen más fácilmente de lo que se cree, del hombre detrás del maestro, y del amigo posible detrás del hombre" (J. Rassam).

Saturday, September 21, 2019

Un grave problema en la enseñanza



Durante más de treinta años como docente de Bachillerato y ESO he observado frecuentes inconvenientes educativos: agotamiento de los profesores, desmotivación de los alumnos, inconvenientes económicos y curriculares, o la falta de capacidad de llegar a un pacto educativo por parte de quien estaría en su mano. Sin embargo, hay otro problema que me parece más preocupante: las veces que sobran enfados con los alumnos, los días en los que no se sabe edificar una tirolina de amistad de largo recorrido con ellos, las oportunidades en las que no se logra crear un clima de tertulia en el aula, las jornadas en las que falta dar ejemplo de alegría a los compañeros, la ceguera parcial ante la impresionante grandeza de formar a la juventud y el beneficio que conlleva a sus familias, la falta de valoración de las muchísimas veces en las que se disfruta enseñando y de las risas que se comparten en clase. Desde luego que hay otros problemas en la profesión docente; pero quisiera destacar un enemigo sesudo, frecuentemente autojustificado y grave en la enseñanza: el mal humor. Un enemigo al que se puede luchar por vencer cada día.


José Ignacio Moreno Iturralde

Sunday, September 08, 2019

Perder, recuperar y desbordar fe después de quedarse parapléjica


                                                 La valiente historia de Rocío Fumanal

Father David Tanko: Sacerdote católico nigeriano asesinado


Fr. David Tanko of Jalingo, sacerdote católico, fue atrozmente asesinado en Nigeria el pasado 28 de agosto, minutos antes de celebrar Misa: