Sunday, September 20, 2026

Mirar hacia delante

Los ojos están hechos para ver algo que no son ellos mismos. El estómago necesita algo distinto a sus jugos gástricos para no rugir, y la voluntad tiende hacia algo distinto a ella -aunque como es reflexiva puede quererse a sí misma, con frecuencia demasiado-. Por su parte, la inteligencia tiende a abrirse a todo un mundo que enriquezca su conocimiento de lo real. Nuestras capacidades humanas tienen finalidades; y son éstas las que justifican aquellas.  Uno puede hacer algunos selfies, pero vivir “en modo selfi” es contradictorio y patético.

Somos seres que caminan, con lloros de niños -y de hombres-, gansadas de adolescentes, ideales de juventud, realismo de adultos, y sabiduría de ancianos -compatible con serias limitaciones-. Por esto es tan importante elegir bien nuestros proyectos y metas. Si tenemos objetivos realistas, nobles, que beneficien a los demás y se adecúen a nuestras capacidades, tendremos una vida más feliz y, paradójicamente, más serena. Cuando se tiene claro lo verdaderamente importante, uno se quita el peso de cargas que probablemente no son necesarias. Además, si no hay un orden de prioridades eficaz se puede caer en un activismo frenético, amarga antesala del desencanto y quizás de la enfermedad. Por otra parte, hay batacazos en la existencia que pueden deteriorar nuestro crecimiento armónico; pero a través de estos inconvenientes se pueden descubrir insospechadamente bienes más profundos y definitivos.

El gozoso equilibrio interior no es consecuencia de un autocontrol proveniente de alguna filosofía oriental, con respeto a ella. De lo que se trata es de encontrar un amor bueno, verdadero, incondicional, que me haga ser mejor y ayude a serlo a los demás. Solo así, entre las cien mil meteduras de pata de nuestra modesta condición, seremos personas amables, gratas, que se levantan de sus caídas, que se dejan ayudar y, por esto, saben ayudar a otros. Todo esto requiere lucha diaria, esfuerzo, estudio y risas con los amigos. Y poco a poco, de modo misterioso, se abre en nuestro interior un manantial de agua limpia, lleno de serena alegría que, como en el Guadiana, se esconde por tramos para volver a surgir aún más purificada.

A lo largo de los días hay que cuidarse y reflexionar sobre nuestra situación; pero no demasiado. No hay mayor liberación y realización personal que el impulso divino de pensar en los demás y de procurar hacer de la propia vida una entrega entrañable y cordial.


                                                                                             José Ignacio Moreno Iturralde

Sunday, June 14, 2026

El papel de la memoria en la educación


Mi padre, que sabía siete idiomas, se quejaba de que le hubiera gustado tener más memoria. Me decía que un coche, aunque tuviera buen motor y carrocería, no avanzaba con las ruedas pinchadas. Él comparaba las ruedas  con la memoria.

Cuando tenía catorce o quince años, una profesora de Historia nos dijo que aprendiéramos una lección, pues preguntaría a algunos alumnos para que la expusieran oralmente al día siguiente. El tema trataba del rey Carlos I de España y V de Alemania. El asunto ni me gustaba ni me apetecía, pero hice el esfuerzo y lo estudié bien. Al día siguiente, la profesora me preguntó y yo respondí de memoria una buena parrafada, sin titubear. Aquello me produjo satisfacción. Quién me iba a decir entonces que terminaría estudiando Historia en la universidad.

Aprender las cosas de memoria sin entenderlas es absurdo; tan absurdo como no emplear la memoria para aprender. Saber las tablas de multiplicar y dividir, por muchos artilugios tecnológicos que nos lo resuelvan, hacen que el pensamiento vaya mucho más rápido. Ningunearlas es dejar de fortalecer la mente.

Los compañeros más inteligentes que tuve en la carrera de Historia tenían una memoria estupenda, totalmente solidaria con su capacidad de análisis. Uno de ellos preparaba los exámenes no solo con los apuntes del profesor, sino que los enriquecía con una provechosa de uno o dos libros sobre el asunto en cuestión.

Gregorio Liuri ha explicado que la competencia clave para el presente y el futuro de la educación es la lecto-escritura. Es decir: leer y escribir bien. El pensamiento se desarrolla con el lenguaje oral y escrito. Las palabras escritas aquilatan y perfilan los razonamientos. El ser humano es espiritual y material: esto se pone también de manifiesto en la lectura y la escritura. Un chico que cuanto antes lea y escriba bien, tiene mucho ganado. Me parece que actualmente no se da a este asunto la importancia clave que tiene. También aquí juega un papel importante la memoria, que facilita enormemente la relación de los conceptos y las palabras.


José Ignacio Moreno Iturralde

Sunday, May 03, 2026

Las madres y la lógica de la Cruz


Hay quienes se centran en lo horizontal de la vida: quieren disfrutar de lo apetecible y divertido, pero también se encuentran con injusticias y dramas que no pueden entender. Ante un mundo en donde no ven un sentido de conjunto, optan por actuar desde una autonomía radical y, en ocasiones, por un compromiso social nuclearmente reivindicativo, con enemigos a batir.

Otros parecen sentirse a gusto con su posición en la vida. Pueden tener una visión vertical que les permite abrirse a la trascendencia de lo divino y cuidan de los suyos, pero las calamidades y las necesidades de los más pobres pueden verlas como algo ajeno, penoso y molesto, respecto a lo que no hay mucho que hacer.

Sin embargo, la visión horizontal y la vertical de la vida lejos de oponerse se necesitan una a otra... ¿Dónde pueden encontrarse?... Lo primero que ve un niño al nacer es a su madre. La criatura no tiene necesidad de entender, sino de ser acogido, querido y recibido en la vida. Su madre no solo es lo horizontal, sino también lo vertical: lo es todo para él. Por este motivo es tan espantoso el aborto voluntario, justificado desde una horizontalidad materialista sin corazón. Pero también es tremendo desentenderse de las madres gestantes necesitadas, y de cualquier ser humano que pase por etapas de vulnerabilidad.

En una madre encontramos la raíz de nuestro ser, sin que podamos olvidar al padre, porque sin padres no hay madres, y sin madres no hay mujeres ni hombres. La dimensión familiar es la que nos hermana a todos, la que nos enraíza y sustenta. Es en el hogar familiar donde se debe aprende a querer, a entregarse. Desde ahí nos lanzamos a vivir en el mundo, a forjar una nueva familia y a mejorar la sociedad. Somos seres familiares, reconocemos el don de la propia vida y nos apasiona el mar y el firmamento. Estas seguridades y convicciones nos mueven a hacer un mundo mejor y ayudar a los demás, empezando por los más próximos. Es la lógica de la entrega, la lógica de la Cruz. Y es en esa entrega, bien asegurada por la verticalidad divina, donde encontramos el más profundo sentido de nuestra acción horizontal en el mundo. Esta posición, que tiene sus incomodidades, es la que nos hace más profundamente dichosos.

 

José Ignacio Moreno Iturralde

  

Friday, March 27, 2026

Goebbels también defendió la eutanasia por compasión

La película “Yo acuso”, promovida por el ministro de la propaganda nazi Goebbels, supuso una defensa de la eutanasia por compasión. Las prácticas que tal régimen llevo a cabo después, bajo su peculiar legislación de eutanasia, fueron atroces. Más cercana en el tiempo, aunque notoriamente distinta, ha sido la extensión de la eutanasia en Holanda, donde una ideología de autonomía radical ha llevado a un elevado número de muertes, incluyendo conocidas irregularidades que han puesto fin a la vida de personas enfermas y ancianas, que no lo solicitaron.

En España la trayectoria de la eutanasia está siendo rápida, como lo manifiesta el reciente caso de Noelia, que ha conmovido hondamente a muchos de sus compatriotas. Más allá de sensibilidades distintas, quisiera   intentar razonar. Nadie tiene un derecho absoluto sobre su propia vida porque no se la ha dado a sí mismo. Con mucho más motivo el estado no tiene derecho a quitar la vida de un enfermo, aunque el interesado lo solicite. Lo que considero un error grave es que sea la voluntad, y no la propia naturaleza, la que se convierta en fuente del derecho. El derecho a la vida es inherente y anterior a cualquier otro derecho humano, y es la base de todos los demás. Cuando éste derecho se relativiza en ciertas situaciones, se abre el camino de la normalización de la muerte provocada. Se puede llegar fácilmente por este derrotero a la banalización del mal, término acuñado por la pensadora judía Hannah Arendt. Noelia se merecía todo lo que su país le podía dar: comprensión, ayuda de todo tipo, ánimo, arropamiento; pero no concederla su petición de morir; porque sencillamente es algo que nos excede, y una vez saltado ese respeto a la vida toda esa pretendida compasión falsea la profesión médica, confunde la identidad del estado, hace leyes en función de casos límite, siendo coladeros que lesionan el bien común, y rompe la raíz de todo derecho: la vida humana y su inalienable dignidad.

 

José Ignacio Moreno Iturralde


Monday, March 23, 2026

Razón, familia y fe. El dedo y el anillo.

Este breve ensayo se compone de reflexiones, más o menos divulgativas, donde se pretende mostrar el hermanamiento de la razón y de la fe en Jesucristo. Sus implicaciones más directas tienen que ver con las relaciones humanas y, más concretamente, con la vida familiar. También hemos añadido unas breves consideraciones acerca de la enseñanza. El libro intenta ser un punto de partida para motivar a respuestas personales.

Disponible en Amazon: https://www.amazon.es/dp/B0GSVLVZ4Y

 

Sunday, March 01, 2026

Aborto 2026 y Derechos del Niño


Con más de cien mil abortos en 2024 en España, y cada vez  mayor número de las asociaciones de defensa de la vida del no nacido, el problema es que el aborto se haya convertido en asunto político: Ahora, el gobierno pretende imponerlo como derecho constitucional, obviando el artículo 15: “todos tienen derecho a la vida”-, sin que la vida del nasciturus cuente ( no es verdad que el aborto beneficie a la mujer, pues la daña física, psíquica y emocionalmente). La protección del niño, hoy se ha convertido en una emergencia social. Por tanto, se precisa ayuda urgente, vital y asistencial a las familias con dificultades.

 

La Declaración de los Derechos del Niño ( 1959), les reconoce la atención a la salud y a tener un entorno que los proteja. Artículo 6: “Los Estados Partes reconocen que todo niño tiene el derecho intrínseco a la vida” y “han de “asegurar la atención sanitaria prenatal y postnatal apropiada a las madres”¿ No es el peor maltrato, el aborto, pues conlleva la matanza del niño? El Papa afirma que “no se puede separar la fe personal de la vida pública” y denuncia la contradicción de llamarse “personalmente provida” pero apoyar leyes favorables al aborto. “La misericordia de Dios nos impulsa a proteger cada vida en especial aquellas que suelen ser olvidadas: el niño por nacer, los ancianos al final de sus días...” ( León XIV, 29-VIII-2025)

 


Josefa Romo