Wednesday, July 08, 2020

La grandeza de una montaña modesta



En la sierra de Madrid hay una montaña no muy elevada, que se llama la Najarra. Al final de sus laderas, surgen pueblos y urbanizaciones de veraneantes. La recuerdo como la montaña de mi infancia. Esa mole, algo nevada en invierno, orleada de pinares, y reseca en verano, nunca me había dicho demasiado. Con su protección, pasábamos divertidos y larguísimos veranos; y más breves fines de semana a lo largo del curso, sin que repararamos demasiado en su pétrea existencia.

Han pasado los años, y ya no veraneo allí; pero si veo la Najarra desde alguna carretera cercana, la echo de menos con bastante nostalgia. Lo que nunca se me había ocurrido, es darme cuenta de que una de las cosas maravillosas de esa montaña es… que sigue ahí.

En el mundo actual vivimos para hacer cosas y conseguir metas. Todo esto es importante, ilusionante, humano y conveniente. Pero es probable que nos hayamos pasado de velocidad. Tenemos que redescubrir lo que somos. Un sano empeño de superación no consiste solo en hacer cosas nuevas, sino en hacer mejor las de siempre, yendo a la raíz del cambio: el del propio yo. A veces nos aterra la monotonía, la permanencia, y eso puede deberse a que confundimos nuestro yo con nuestros logros. Saberse vivo, querido y valioso, es consecuencia de mirar con agradecimiento nuestro origen y nuestro futuro, en el que mucho nos ha sido y nos será dado. Hace falta tener un amor bueno para saber permanecer comprendiendo, conviviendo, enseñando y aprendiendo.

Claro que hay que tener proyectos innovadores, pero con sentido común. Como esa montaña modesta e inmóvil que, desde su lugar, nos ha visto crecer, hay que aprender a permanecer, a mirar hacia arriba, a sabernos queridos. Así descubriremos la insospechada grandeza de nuestra vida sencilla y, fruto de una transformación personal, enseñaremos a muchos el mejor de los cambios: saber descubrir el inmenso valor que tienen. De ahí surgirán estupendas iniciativas para todos.


José Ignacio Moreno Iturralde


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