Sunday, September 03, 2023

El mayor título: la vocación cristiana personal.

Parece ser que Woody Allen no fue a recoger un Óscar a Hollywood, alegando que tenía que en ese momento estaba tocando el clarinete…Todo un personaje; pero a la mayoría de las personas nos encantaría recibir un premio de esa categoría. Jóvenes y mayores nos esforzamos por conseguir metas, buscamos títulos, premios y reconocimientos profesionales. Todo esto, muchas veces -no siempre-, está muy bien.

Respecto a Dios las cosas funcionan de otra manera: es Él quien nos busca y nos da su gracia divina -su ayuda- en la Iglesia, haciéndonos ser hijos suyos. Además, nos propone de un modo totalmente compatible con nuestra libertad, la posibilidad de un camino concreto personal, de una vocación. Esto requiere, por nuestra parte, fe y generosidad. Me dirijo a cristianos, pero Dios no se ata las manos con los sacramentos y actúa en toda persona de buena voluntad.

Puede sucedernos que, con el paso del tiempo, habiendo encontrado esa vocación cristiana, nos acostumbremos a ella y no le sacamos brillo. Zarzas del camino y nubes en el horizonte pretenden enturbiar ese gran don divino. Es hora de rezar más, de pedirle a la Virgen una caricia maternal en la frente, para ver claro. Y entonces, con facilidad, volvemos a divisar en nuestra vida la luz del sol por el día, y el firmamento limpio por la noche. Entonces aparecen muchas estrellas, y reconocemos la nuestra, que es una estrella de alegría. Nos damos cuenta entonces de que el mayor título con el que contamos es la vocación cristiana personal, que Dios nos ha dado por su paternal misericordia.


José Ignacio Moreno Iturralde

No comments: