Ea, pequeñín, ea, vas creciendo muy deprisa,
para sentir la brisa,
hacer deporte, ver el sol, la nieve y las montañas,
y soñar hazañas.
Un día algo cambió, palpaste la turbación:
no habrá para ti cuna, ni cariño, ni canción…
una saeta letal te ha parado el corazón.
Pero hay un mundo mejor,
donde justicia y verdad superan tanto dolor.
José Ignacio
1 comment:
Fantástico. Real. Interesante. Reflejo por desgracia, siendo descripción exhaustiva de forma clara, concisa e infinitamente correcta de lo que mucho ocurre.
Dios nos ayuda. Los amigos y amigas también. Siempre Adelante.
Como empecé el comentario: fantástico, real e infinitamente interesante.
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