Con más de cien mil abortos en 2024 en España, y cada vez mayor número de las asociaciones de defensa de la vida del no nacido, el problema es que el aborto se haya convertido en asunto político: Ahora, el gobierno pretende imponerlo como derecho constitucional, obviando el artículo 15: “todos tienen derecho a la vida”-, sin que la vida del nasciturus cuente ( no es verdad que el aborto beneficie a la mujer, pues la daña física, psíquica y emocionalmente). La protección del niño, hoy se ha convertido en una emergencia social. Por tanto, se precisa ayuda urgente, vital y asistencial a las familias con dificultades.
La Declaración de los Derechos del Niño ( 1959), les reconoce la atención a la salud y a tener un entorno que los proteja. Artículo 6: “Los Estados Partes reconocen que todo niño tiene el derecho intrínseco a la vida” y “han de “asegurar la atención sanitaria prenatal y postnatal apropiada a las madres”. ¿ No es el peor maltrato, el aborto, pues conlleva la matanza del niño? El Papa afirma que “no se puede separar la fe personal de la vida pública” y denuncia la contradicción de llamarse “personalmente provida” pero apoyar leyes favorables al aborto. “La misericordia de Dios nos impulsa a proteger cada vida en especial aquellas que suelen ser olvidadas: el niño por nacer, los ancianos al final de sus días...” ( León XIV, 29-VIII-2025)
Josefa Romo
