Pages

Friday, April 09, 2010

Oración

Un bosque con luz eléctrica es una horterada. Un bosque de noche es una ratonera. Cuando sale el sol la luz cambia totalmente el panorama y lo hace maravilloso. La oración es algo así: Nos permite ver más los acontecimientos de la vida con los ojos de Dios.

Rezar es hablar con Dios de tú a Tú; rehuyendo el anonimato. La oración supone ejercitar las virtudes teologales de la fe, la esperanza y la caridad. En la oración nos llenamos de visión sobrenatural. Todo el empeño del diablo está en que abandonemos la oración; sabe que así nos falta la tercera dimensión.

“In te, Domine, speravi”: en ti, Señor, esperé.-Y puse, con los medios humanos, mi oración y mi cruz.-Y mi esperanza no fue vana, ni jamás lo será: “non confundar in aeternum” (Camino, 95). La Cruz de cada día, la vemos haciendo oración. Con la oración le damos la vuelta a la tortilla.

Hemos de luchar por vivir siempre en gracia de Dios. Para esto hemos de frecuentar el sacramento de la confesión. Así, la oración nos ayudará a vivir más la vida de los hijos de Dios. Somos hombres limitados, con defectos, con meteduras de pata, a veces quizás de importancia. Esto no debe apartarnos de la oración: todo lo contrario.

Concretar: oración mental diaria. Es una cita con el Señor.Una sugerencia: al menos un cu arto de hora. Con algún libro que nos ayude: Evangelio, textos litúrgicos, Camino, etc. Mejor... de parado; en un buen momento. Hacer bien la oración introductoria. Apuntar alguna idea que salga en la oración. Sacar algún propósito muy concreto para mejorar la vida.

Puede parecer a veces un monólogo, una pérdida de tiempo, una comedia. Sin embargo le damos una gran alegría al Señor y a la Virgen. Un día la oración,... dos días,..dos meses, dos años..., veinte años. La oración perseverante nos cambia totalmente la vida.

Si tenemos dirección espiritual con algún sacerdote –algo muy conveniente- llevar esos consejos a la oración.

“Llamad y se os abrirá. Pedid y se os dará...” El Señor nos da garantías; pero hemos de pedir bien: hemos de buscar la Voluntad de Dios, que es amabilísima.

La oración es la actividad más productiva del hombre y la más enriquecedora.


José Ignacio Moreno

No comments:

Post a Comment